Analizamos Destiny

Destiny ha llegado a las consolas, y con él, una gran expectación marcada por una impresionante campaña de marketing, que se ha asegurado de publicitar el producto cultural más caro de la historia como es debido. Los chicos de Bungie, se han gastado la friolera de 500 millones de dólares en su desarrollo, algo que asusta a cualquiera, pero que sorprende más aun al descubrir que semejante inversión fue recuperada 24 horas después de que el juego saliera a la venta. Desde luego los creadores de Halo no habían creado tanto hype en su historia, y muchos auguraban que Destiny llegaría a ser algo revolucionario dentro de los videojuegos.

Algo de eso si que hay, y es que Destiny no es un juego al uso, es una invitación a formar parte de un mundo persistente más allá de tus propios logros en el juego, donde te puedes cruzar durante tu viaje con cientos de usuarios intentando convertirse en la leyenda más recordada de Destiny, algo que evidentemente también será nuestro objetivo principal.

Comenzaremos creando a nuestro guardián, con un editor de personajes que obviamente podría a ser bastante más completo, si bien es cierto, que de todos los géneros que Destiny mezcla con bastante acierto, principalmente, nos encontramos ante un título que bebe más de los juegos de acción que de otros géneros como los MMO y por consiguiente el rol, por lo que la elección del tipo de raza (humano, exo o insomnes), no repercutirá en estadística alguna; sí obviamente la clase, que por supuesto definirá nuestro estilo de juego.

El argumento desde luego no es uno de los aspectos al que Bungie más esfuerzos ha dedicado, eso está claro, y es que la trama de Destiny, gira entorno al viajero, y como con él, tendremos que hacer frente a la oscuridad del universo. Así, nos pasearemos por la Tierra, la Luna, Venus y Marte es unos escenarios que nos dejaran boquiabiertos en muchas ocasiones. Es innegable que gráfica y artísticamente es todo un espectáculo, y donde verdaderamente este Destiny da el do de pecho con total superioridad hasta lo visto ahora en PS4. El estudio ha elaborado un diseño artístico de niveles como pocas veces hemos visto en el género de la ciencia ficción, por no hablar de su espectacular banda sonora, en la que el propio Paul McCartney ha contribuido en algunos de los temas. El trabajo realizado a nivel de arquitectura en el plano artístico no deja lugar a dudas. Desde las desérticas vistas de Marte, pasando por las ruinas de una antigua civilización que vivía en Venus y que ahora, está prácticamente tapada por la gran vegetación, la Luna con sus enormes cráteres y vistas asombrosas, llegando hasta la Tierra en la que vemos lo que antiguamente fue Rusia (una auténtica lastima no poder visitar más zonas).

Aun así, como iba comentando, en el aspecto narrativo, Destiny ni sorprende, ni ofrece nada a la altura del resto del conjunto. No esperéis grandes giros de guión, ni personajes trabajados ni sumamente interesantes o carismáticos, ni continúas sorpresas, aunque si somos sinceros, está claro que ese tampoco es el propósito de Destiny.  El juego ofrece una simple historia que no innova y no generará sorpresas en el jugador en ningún momento, pero que debido al enorme trabajo de diseño artístico y la curiosidad por querer conocer planetas y otras regiones, así como el hecho de no poder parar ascendiendo continuamente de niveles a nuestro personaje para convertirle en un mejor Guardián, provocará en el usuario que siempre desee saber algo más sobre el mundo que le rodea, sin duda, uno de los grandes puntos de Destiny y que contrasta con su paupérrima trama argumental.

El aspecto sonoro del juego también está cuidado con gran mimo y acierto, con temas que se ajustan perfectamente a cada momento de la acción, y que son además de inmensamente bellos, muy variados, desde temas con ligeros toques electrónicos y modernos parecidos a los que pueden sonar en cualquier discoteca, a otros con más fuerza y con uso de la percusión de lo más interesante. En una de las misiones en la tierra, hay un momento cerca del final de la misión, en el que comienza a sonar un tema que aporta una épica impresionante a ese momento, y esa sensación, se repetirá en diferentes puntos mientras vivimos nuestra aventura en Destiny.

El doblaje es algo irregular, salvo la voz de Carlos del Pino, conocido por ser la voz entre otros de Ned Flanders (Los Simpson) o Tyrion Lannister (Juego de Tronos) quien presta su voz a el Espectro (el verdadero protagonista de la aventura), el resto de voces no alcanza el mismo nivel. Desde luego no nos encontramos ante un mal doblaje, ni tan siquiera un doblaje mediocre, pero algunas voces no alcanzan la misma calidad que otras, y el resultado es algo irregular. Nada demasiado grave en realidad, y es que la mayoría de veces, las única voz que escucharemos será la de nuestro Espectro. Aunque al principio resulte extraño escuchar a nuestra pequeño y robotico acompañante con la misma voz que el gran Tyrion Lannister de ‘Juego de Tronos’.

Destiny no es un juego perfecto, a pesar de ser la obra más ambiciosa de Bungie hasta la fecha, nos encontramos ante un título que derrocha calidad por los 4 costados, pero del que se esperaba algo más en ciertos aspectos. Aun así, nos encontramos ante un producto casi redondo, y que nos va asegurar infinidad de horas de juegos, solos o en compañía, que es como verdaderamente más se disfruta Destiny. Lamentablemente, hay algo que a Destiny le pesa bastante, y son los más que previsibles DLCs que aumenten el contenido jugable, la ausencia de más modos de juego en el PvP, la repetición de algunas de las misiones, que en ocasiones son demasiado parecidas, y algunos otros pequeños detalles, hacen que al menos para mi, no podamos considerar a Destiny como la obra de arte que muchos prometían, como el nivel máximo de los personajes, que se ha fijado en 26, algo que seguro a muchos, les parecerá insuficiente.

Destiny tiene algo bueno, y es que engancha desde el primer momento. Desde que comenzamos la aventura, queremos mejorar a nuestro personaje continuamente. Es un placer estar en plena misión y encontrarnos nuevas armas y armaduras con las cuales equiparlo. Tras cada misión, lo más normal es ir corriendo a La Torre, lugar de encuentro para todos los jugadores, y donde la vista pasará a tercera persona. Un lugar donde poder socializarnos con otros jugadores, y donde podremos equipar a nuestro personaje con todo lo que vayamos encontrando. También podremos comprar diferentes naves y armas para nuestro personaje, y es que estas últimas son las verdaderas responsables de los toques RPG que incluye el juego, al poder mejorarlas con diferentes posibilidades. Tener nuestra arma actualizada será fundamental para completar con éxito nuestras misiones, así como nuestra armadura, para diferentes zonas de nuestro cuerpo, como cabeza, pecho, brazos y piernas.

Enfrentarnos a una misión para jugadores de nivel 10 estando nosotros en el nivel 9, puede convertirse en un autentico infierno si no llevamos la equipación adecuada, y es que la diferencia entre niveles es muy importante. Tendremos que echar mano de nuestros amigos si queremos completar algunas de estas misiones en el nivel difícil para enfrentarnos a los enemigos más peligrosos, y los jefes más duros que habitan en Destiny. Eso no quiere decir que no podamos disfrutar de Destiny jugando sólo, ni que sea aburrido disfrutandolo de esa manera, pero la diversión se multiplica cuando te enfrentas a las misiones con amigos de forma cooperativa, y creando una gran sensación de satisfacción tras derrotar a un inmenso y duro boss entre todos.

Otra de las cosas que sorprende en Destiny, (aunque no debería) es lo solido de su propuesta online. Todo el juego requiere de una conexión permanente a internet, y es de agradecer, la estabilidad de los servidores de Bungie, que hacen que todo vaya increíblemente fluido y sin ningún tipo de problemas de conexión sea cual sea nuestra conexión a internet.

Además del cooperativo, tendremos una zona llamada “El Crisol” donde poder participar en partidas competitivas con otros jugadores, aunque mi experiencia no ha sido demasiado grande, ya que ilógicamente, las partida mezcla aleatoriamente a personajes de niveles muy dispares, haciendo que las partidas sean demasiado aburridas y tediosas si te enfrentas a un equipo con niveles muy superiores a los tuyos. Esperemos que Bungie ponga en un futuro no muy lejano una limitación de niveles según partida para que todos puedan disfrutar del modo competitivo de una forma más organizada.

Desde luego, Bungie ha creado un gran título con Destiny, un lanzamiento sumamente ambicioso, que quizás ha visto en su propio hype el peor de los enemigos a la hora de analizarlo. Aun así, la verdad es que nos encontramos ante un título de gran calidad, y que alcanza la excelencia en muchos de sus puntos, pero que una vez más repetiré que personalmente no podría catalogarlo como la obra maestra que estaba destinada a ser. Además de tener cosas muy buenas, también tiene algunos detalles negativos, como el poco contenido endgame, que quizás deje con ganas de más a muchos.

Acerca de Urko

Urko

Alumno y Prefecto de la casa Hufflepuff del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Simpatizante de la casa Stark y tributo del distrito 4. Mi elemento es el agua, y por ello, formo parte de Erudición. Próximo estudiante de la Escuela Xavier para Jóvenes Talentos. Seriéfilo, cinéfilo y amante de los videojuegos.

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